martes, 10 de julio de 2007






Hay cada vez menos famosos en Gran Hermano. Con el 73.5% de los votos de la gente en contra, el ex Campeón Argentino, Jorge "Roña" Castro abandonó el hogar.

Dentro de la casa, la noche se prestó para todo. La nieve decoró el césped del parque y la gala se tornó especial. El clima fue distendido y los participantes vivieron una gala de expulsión como pocas.

Jorge no se animó a cruzar el pasillo que antecede la casa y para eso pidió prestados gorra, guantes y piloto a Gastón Trezeguet. Su misión era hablar cara a cara con los chicos.

A simple vista, los nominados estaban tranquilos. La invariable calma de Robertino a través de las distintas nominaciones que tuvo que soportar, también se divisó esta noche en la que su contrincante, parecía estar un par de categorías de popularidad por sobre la suya.

Jorge desafió a los chicos: "Si se tiran a la pileta hay asado". Al instante, Jaqueline, Roña y Fernanda, se cambiaron y probaron las nevadas aguas de la piscina de la casa.

Luego, cual fogón, se armó una ronda en el living y el conductor dialogó con los participantes. Fue aquel el momento en que pudimos escuchar de los propios labios de la Dutrá, que el despecho que sintió en las instancias de la separación de su ex marido, Martín Palermo, la perfiló para comenzar una relación con el ex arquero de River, Constanzo.

Algo sorprendente: La ductilidad interpretativa de Jaqueline y la inocencia casi infantil del ex campeón del mundo Jorge "Roña" Castro, al creer que la brasileña había incorporado un espíritu de la religión Umbanda, que había descendido vaya uno a saber de dónde para hablar con él.

Dutrá, adoptó una postura totalmente diferente de la suya y comenzó a esgrimir un portugués aterrador que habrá puesto los pelos de punta a más de uno y Robertino continuó con su hipnosis. Esta vez, al fracasar sus poderes contra la incontenible Lissa, que no soportó la risa ni las buenas artes de Tarantini, Fernanda, que domina la situación como nadie, volvió a ser convertida en un pato, pero diferente del anterior.

Esta vez era un pato perseguido y, la "animalita", corría por toda la casa preservando su plumaje de los cazadores furtivos que pretendían cazarla.

Los que estuvieron "hasta las manos" por debajo de las sabanas fueron Lissa Vera y Carlos Nair. Fue asombroso poder ver las caras y los gestos de ambos participantes, negando con sus rostros lo que sentían por debajo de los hombros; cuando las manos iban y venían y las expresiones trataban de disimular, con adusto desgano, las placenteras caricias subterráneas.

Otro de los juegos que tuvieron que pasar fue el de "la silla", que no fue un baile sino un confesionario. Ocupada por, madres, padres, novios, y esposas, el asiento que antes soportara su trasero, se convirtió en relevante figura de la vida de los chicos. Haciendo "como si" estuviera sentada la imaginaria persona, los chicos comenzaron a dialogar con ella. Lloraron, se disculparon, aclararon, rieron. Todo un desfile de sentimientos dirigidos a la ilusoria figura sentada frente a ellos.

El "Roña" le habló a su esposa y le dio las gracias por haber estado principalmente en "las malas". Robertino se dirigió a su padre muy amorosamente y, Fernanda Neil, por su parte, le pidió su novio que no le "armara las valijas". Al parecer, la actriz siente culpa por las actitudes que ha tenido dentro de la casa más famosa del país

No hay comentarios:

GRAN HERMANO 5

ME PRESENTO...

Mi foto
Castelar, Buenos Aires, Argentina